Pude decirte gracias… a veces te echo de menos

Un día sin estar marcado en el calendario y sin ningún motivo solo empecé a reírme de lo que había vivido contigo, grande y glorioso espacio llamado Cervecería Ivonne La Crespa.

Una vez mi mejor amiga me pregunto cual había sido el momento más doloroso de mi vida hasta hora y aunque pude contestar con mi enfermedad autoinmune mi respuesta sin pensarlo fue el día de la quiebra de aquel sueño. Aquel día que sabia que ya no había esfuerzo, dinero o ilusión que le sostuviera, miles de horas llorando, gritos sin parar y un agujero en mi corazón. Desde ese entonces cargue mucho dolor en mi corazón y aunque sabia que no era el final de seguir luchando cada que escuchaba alguna canción cercana a mi lugar llorar era parte de mí, no solo sentía frustración, sino rabia. Sentía que había hecho mucho y no entendía el porque de su ida o adiós y como todo ser humano en aquellos momentos me era imposible ver lo bueno, grandioso o lo que nos había dejado sobrevivir esos doce meses. Sentía que había perdido más allá de un sitio, sentí irse con mi alegría, mis sueños, mi ilusión y al mismo tiempo sentía rabia por todos aquellos que en algún momento se alegraban por mi fracaso o inclusive pasaban mis limites y me lastimaban. Dure muchos meses desde su cierre, fastidio, quería salir corriendo para no tener ese recuerdo era parte de la ilusión. Tiendo un poco a huirle a aquellos sentimientos que me incomodan… pero la realidad de todo aquello es que sin poder evitarlo empecé a sentir cada una de las fases de lo que conocemos duelo; sin tiempo o sin receta mágica, solo simplemente pasaban.

Pude permitirme amarte mucho cervecería, muchos dirían que fue un grave error porque a veces no hay que meterles tanto corazón a los negocios, pero ¿qué sería de mi si no palpitara mi corazón en cada cosa que hago? Hoy sin ningún motivo y después de buscar muchas formulas para este mal de corazón hice las paces con amor, sonreí por las veces que pintamos ese espacio a punta de ojo, que cuadros tan chuecos, las veces que dormimos en el sofá por falta de pasajes, siempre me daba miedo los posibles fantasmas aunque nunca me asustaron, una vez me quede encerrada, esa reja siempre fue mi karma pagado de mil vidas, las maneras en las que me hacía pasar por cliente para que entraran nuevas personas, las formas en las que lloramos Morat en los males de corazón, la manera en la que aprendí a ser constructora, mesera, barman, cocinera, artista y hasta psicóloga, espero haber dado buenos consejos a todos aquellos que lo pidieron, la vez que colocamos nuestro primer TV, cada que llegaba mis clientes de confianza les contaba con emoción como use mi primer taladro, aquellas borracheras no fueron muchas meses pero baile sabroso en cada uno de los rincones de mi hermoso sueño y por supuesto como olvidar la vez que nos volvimos virales, aunque hubo muchas entrevistas sin sentido, un poco locas u otras muy traumáticas porque parecían rosa de Guadalupe con viento no puedo describir la alegría de aquel día y aunque no sabia ni siquiera como manejar a mis manos derechas porque todo era muy nuevo siempre me sentí muy afortunada y feliz en medio de todo; no voy a negar que hubo momentos donde muchas personas abusaron de todo eso pero después de todo aquello se que sabré decir no de manera correcta, en ese momento no sabía tener una voz para defender cada principio o ideal pero no pasa nada porque a la larga a eso vinimos. Recuerdo aquel día donde Radioacktiva fue a mi bar, ese día realmente teníamos mucho trabajo y aunque la barra estaba echa un desastre la felicidad de ser entrevistada por ellos fue divino… quede en aquel canal de youtube, hasta chat gpt tiene grandes conceptos de mi marca y mi cervecería, cuando tenga noventa años les mostrare aquel video a mis nietos y espero en ese entonces ser muy fashionista para que me crean lo famosa que fui.

Y por supuesto como olvidar aquellos abrazos, alegrías, celebraciones y amigos que quedaron en aquel sitio, muchos confiaron en mi idea, en el espacio y por un momento vi como se rieron, como se desarrollo el amor porque inclusive pedida de mano tuvimos, tuve una idea que muchos amaron y hoy después de mucho tiempo pude sentir la nostalgia del agradecimiento, fui muy feliz y nunca me arrepentiré de aquel esfuerzo que hice cada instante porque nunca podré comprar todos aquellos momentos que tuve en aquel sitio. Muchos quizás podrán verlo como un negocio más, sin embargo para mí fue la perseverancia, determinación, alegría y la superación de ser fuerte, fue la manera de decirme que podía hacer grandes cosas y aunque quizás muchos midan el éxito a través de su apertura o cierre yo me siento exitosa por lograr vivir todo lo que viví porque aunque se que tuve que decirle adiós nunca será el final, pero si quedará en mi como mi pequeño bebe y estoy muy agradecida con ella por eso. Gracias cervecería Ivonne La Crespa.

Volver a las letras… Mi diagnostico

Cuando todo se destruye, cuando quizás no sabes hacia donde ir, escribir puede ser una de las soluciones o por lo menos a mi puede funcionarme. ¿Qué tanto debemos destruirnos para volver a eso que tanto nos gusta o nos causa bien? Bueno quizás la vida me mostro lo que me mostro para que volviera a eso que le decimos nuestras raíces.

Mi nombre es Ivonne… Hace unos meses quebró mi primer negocio, una pequeña cervecería en la ciudad de Bogotá llamada Ivonne La Crespa, un negocio que inclusive fue famosa en el 2024, sin embargo, después de varios errores, muchas falencias del mercado y una mala ubicación tuve que decirle adiós. Y aunque puede sonar un poco trágico, no, no es escritura, después de aquel adiós como piezas de domino de un juego que yo no ganaba cada una de las piezas de mi vida empezó a caer, con cada una lágrimas, derrotas, decepciones y caminos o sueños.

Sin embargo, un siete de diciembre termino de caer la ficha más importante una que nunca tuve contemplada en mi camino… La salud… en medio de una falta de respiración, una hinchazón notable y con el corazón roto por mi negocio me diagnosticaron lupus con un posible daño renal si no hacíamos algo de inmediato. Dure casi un mes hospitalizada, contabilice las inyecciones, cincuenta y seis en total en brazos, veinte en mi estómago, dos catéteres, uno cerca de mi cuello, otro cerca de mi pecho, una línea directa a mi corazón, un 24 de diciembre conociendo una sala de quimioterapia, 11 radiografías para mirar mis riñones, corazón y pulmones y miles de intentos de medicamentos para funcionar… Un 31 de diciembre llorando sola en una habitación jurándome que iba a vivir una vida diferente o incluso perdonándome por no haber gritado cuando era justo y necesario. Muchos me dijeron que el lupus me iba a permitir vivir normal sin embargo en aquel dolor de la soledad y físico sientes que la muerte siempre estará persiguiéndote de alguna manera y existe mucha culpa todo lo investigado dice que tu estrés y sistemas de vivir tu vida te llevo a eso. En medio del diagnostico empiezas a conocer palabras lejanas a ti… enfermedad crónica, degenerativa, quimioterapia, caída del cabello, vómitos, diálisis. Resistí a cada procedimiento unos con una sonrisa, otros con lágrimas; sentí con aquel diagnostico que una parte de mi se había ido con él.

Un cuatro de enero fui dada de alta, el dolor persistió en casa, pero esta vez había cambiado, ya no era un dolor físico, te acostumbras a ello, los vómitos o pinchazos se vuelven parte de ti. Empiezas a sentir dolor por todo aquello que entregas para poder resistir el proceso, tu apariencia, tus sueños, tu estabilidad emocional, tu resistencia, tus actividades y tu día a día, ser parte de los procedimientos hace que borres de ti aquello que eres o eso que esperas seguir. Las redes te inundan de información en muchos casos negativa sobre aquel procedimiento y solo te queda confiar en que podrás salir de aquello, por un momento en compañía en otros en soledad porque no sabes trasmitir tu desconexión, tu dolor, tu miedo a sentir que desde aquel diagnostico hiciste un pacto con la muerte, uno que quizás te aleje de muchas posibilidades de vivir tu vida desmedidamente.

Subí videos riendo, yendo a los procedimientos, buscando un lado positivo, derrotada e inclusive desesperada porque sentía que le debía al mundo muchas cosas a raíz de mi diagnóstico. Había vivido era algo que debía agradecer, pero… si supongo que un diagnostico se lleva consigo cosas que al instante son difíciles de recuperar.

Han pasado tres meses fuera de aquellas paredes que olían a suero, alcohol y tenían miles de pitidos. Cada día de aquellos meses han sido un aprendizaje, pero no supe hablarme, entenderme o inclusive abrazarme.  Quería ser una imagen de dureza, positivismo o inclusive de guerrera en medio de un corazón apapachado y una soñadora que trataba de nuevo soñar. La realidad es que la tristeza me invadía, el dolor me acumulaba y aquellos días donde quería rendirme eran más. El diagnostico se llevo consigo miles de mis características, lo odié por mucho tiempo, quise gritar hasta quedarme sin voz, quise mostrar mi dolor a todos aquellos que me dijeron que no era para tanto, quise acostarme cada que mi corazón se fatigaba por caminar, quise decirles a todos que ya no tenía por qué luchar. Simplemente quise de dejar de ser luz, ocultarme, llorar a escondidas y evitar mirarme al espejo fueron aquellos actos que hice estos días detrás de mi dureza.

Hace cinco días decidí rendirme, pero no en el procedimiento, decidí decirle no ha aquella mujer que no se había escuchado o abrazado, entendí que no existe una fecha en el calendario para regresar tu vida a una vida “normal”, no existen los pasos que te lleven a aceptar de alguna manera toda la información que estas recibiendo, no existe una receta mágica para analizar, mejorar o inclusive para convivir con él, no existe tampoco miles de palabras que te ayuden a decir lo que sentiste, el miedo que tienes o inclusive lo que puede llegar a causarte como desaparecer en si mismo. Y tampoco existirán tantos videos en redes sociales que te digan lo positivo de todo esto o los miles de maneras de amarte o tener amor propio cuando un químico hace estragos físicos, emocionales y hormonales en tu cuerpo, tampoco debe existir una respuesta divina a que seas parte de una población que recibió un diagnóstico y tampoco debes exigirte para entender que debes hacer con la enfermedad, puedes ser un burú, odiarlo o inclusive nunca hablar de ello.

Estos días me ha costado soñar, buscar un camino e incluso grabar un video o tomarme una foto. Tengo miedo, rabia y malestar, pero por primera vez después de tantos meses me reconozco, me abrazo y entiendo, no debo ser dura conmigo, callarme o aparentar en medio de este proceso, se que estaré bien pero no me colaré una fecha en el calendario o una personalidad a cuál deberle. Suelto, confió y me permito ser.

Bienvenidos a la puerta de la partida

El ultimo año, bendito ultimo año, doce meses de amores, alegrías, caídas y muchas lloradas, no se si fue mercurio, mis decisiones pasadas o definitivamente el hecho que estaba creciendo y cambiando muchos espacios donde muchas veces me sentí incomoda pero en los que había decidido estar.

¿Alguna vez te has sentido mal por estar en espacios o por quedarte con personas con las que no quieres estar, sin embargo vacilas tu malestar y te quedas allí pensando que todo estará bien o que todo cambiara en algún momento? Esa fui yo toda la vida, una donde muchas veces estuve para cumplir el deseo de ser para el resto pero nunca para ser para mi. Cada pequeño detalle lo cuide, lo planee y trate de que fuera perfecto para otros y no para mi… y no se equivoquen esto no solo fue en las relaciones amorosas. Muchas veces decidí quedarme por amor, agradecimiento o por lo vivido sin ser lo que me causaba bienestar en la ultima etapa de mi vida, dejar algo o alguien definitivamente era algo que me causaba dolor y si muchas veces este dolor fue egoísta porque también muchas veces decidí hacer esto con el fin de que no me recordaran que era fácil de abandonar o que algo estaba mal conmigo para que todo eso se fuera.

Sin embargo después de varios meses donde me desgarre por solo quedarme he entendido la importancia de dejar la puerta abierta para todos aquellos que quieren decir adiós. Muchas veces decidimos quedarnos solo por el dolor del cambio, nos cuesta ir y preferimos llorar a gotas sin tener en cuenta que todas las horas de nuestras vidas solo las compartimos con nosotros mismos, cambiamos, nos lastimamos y muchas veces nos atamos solo para estar.

Después de tantos años y llegar a una de mis etapas donde más he necesitado de mi entendí la importancia de irse cuando no estamos cómodos, hace unas semanas solté momentos y personas que definitivamente no me hacían bien, eso no quiere decir que no estoy agradecida o que siempre exista el recuerdo de algo que definitivamente me hizo crecer en su momento, sin embargo después de tanto he comprendido que a la larga conforme vamos creciendo esta bueno soltar y tomarse un poco de la mano uno mismo porque en definitiva siempre seremos la persona más importante y dejar ir definitivamente es la decisión más sana para nosotros.

¿Aún sigues estando con esas personas o en esos lugares donde no quieres estar?

DESPUES DE UNOS MESES… VOLVI

La tristeza, la desolación y un desespero de no querer estar en este nuevo cambio que hubo en mi vida. Tuve un sueño pero que tanto pudo costar, a la larga todo cambio requiere ser incomodo.

Hace seis meses abrí el primer punto de mi negocio, la cervecería Ivonne la crespa fue algo que había soñado hace unos años, cree menús, mire diseños, el color de las paredes y las miles de cervezas que iban a estar allí, pero nunca en medio de los miles de planes financieros o de negocios nunca vi venir todo aquello que se llamaba mi vida porque muchas veces nos enseñan a tomar decisiones financieras o sobre la etiqueta de nuestro primer negocio, pero jamás vemos como puede cambiar nuestra vida cuando decidimos crear un negocio.

Estos meses dormí poco, llore mucho, me frustre cada día al ver que el negocio no se llenaba, pelee con un motón de proveedores que no respetaban mi negocio, deje de escuchar música, deje de comer, tuve mucho miedo y tuve miles de ataques de ansiedad al ver que muchas veces no llegaba lo que se necesitaba para sostener el negocio.

Me dolió un poco la vida, deje de tener vivencias fuera de mi negocio, mi vida social se redujo, perdí amigos que no comprendieron que estaba en otra etapa de mi vida, deje de arreglarme por ocasiones y definitivamente trabaje más que antes dejando de lado todo lo que yo era. Y aunque quizás esto puede sonar como un reproche solo es una manera de compartir con ustedes el motivo de alejarme, no escribir textos o quizás contarles cosas a través de este blog… La verdad dure muchos meses sin sostener mi vida.

Sin embargo después de muchas partidas, peleas, lloradas e inclusive con ganas de rendirme decidí no hacerlo. Ver mi negocio abierto, ver personas sonriendo, ver como llegan esos vecinos que se volvieron familia ha sido una de las cosas más hermosas que me hacen luchar día tras día. Cumplí un sueño y verlo crecer será un reto que hoy quiero compartir con ustedes, me desaparecí unos meses pero acá estoy y llego el momento de hablarlo, compartirlo y volver al chisme que teníamos; si usted quizás no tienen un negocio pero se siente identificado con estos sentimientos para llegar a este sueño agárrese de este blog porque le contare cada uno de mis sentimientos mientras nos volvemos la cervecería más grande de Colombia.

Por cierto mi cervecería se llama Ivonne La Crespa y queda en la ciudad de Bogotá en la calle 45 #14-67.

Agradezco la hermosa coincidencia de encontrarte.

No se si los amores de nuestra vida son una elección o una coincidencia, pero en un mundo donde tenemos la posibilidad de encontrarnos con un montón de personas debo decir que se que tu fuiste una coincidencia que vino a sanar.

Un lugar distinto, una hora sin justa causa, un grupo de personas que te seleccionaron y la maravilla de haberte dicho no una primera vez. Así empezó toda esta historia, una que pensé se iba a quedar en eso… Un no. Sin embargo, después de unos meses vuelves a mi chat y con asombro resultaste colocando mi mundo al revés con un: “Hola estoy nuevamente en Colombia”

Debo confesar que todo fue tan esporádico, tan natural y amigable que en aquella primera conversación me mentí y juré que íbamos hacer aquellos amigos de turismo bogotano. Que ingenua soy, aquí ando escribiéndote un texto y adorándote.

Contigo aprendí que la conexión no es algo que se anda inventando, es algo que de la nada se siente, como si conocieras a esa persona desde hace varios días, contigo desde la primera conversación hubo risas, supuestos, chistes y la intriga de conocernos, aunque eso nunca lo había sentido con alguien decidí llamarle conexión. Al mismo tiempo me pregunte si era posible que aquella coincidencia la había ajustado el destino, esporádicamente empieza a cambiar toda nuestra vida, cambios que nos permitió conocernos aun más y maravillarnos con pequeñas cosas como una llamada, un mensaje en un chat y fotos sin sentido de las cosas que hacíamos.

Cada cosa se sintió esporádicamente, la primera vez que nos vimos la cara fue en pijama y aun así nos gustamos, nos enviamos audios y videos ebrios, nos reíamos de esto, hablamos de nuestro pasado, nuestros miedos y debatimos de todo o nada. Aquello que pensé iba a ser amigable, empezó a transformarse en un gusto inexplicable que se disfrutaba como un dulce favorito.

Esperamos varias semanas para vernos, con miedo, emoción y felicidad fueron pasando los días hasta que por fin después de una foto, un audio y el riesgo pude ver en el mapa unos pequeños kilómetros entre nosotros; tenía muchos nervios, miedo y ansiedad, cuando logre verte al bajarme de ese auto no me explicaba como llegue a esto si para mi esto iba a ser un chat al cual le había dicho que no.  Después de esta noche, cada día que pase junto a ti fue inexplicable, estaba muy feliz de tenerte en mi vida, cada momento que podía tocarte, besarte o sentirte se congelaba, hablar contigo resultaba sacar mi parte más tierna, libre y loca. Manifestarte mis secretos más ocultos, mis miedos y mis pensamientos de aquello que esperaba de mi vida resultaba volverse un espacio seguro, aquel que con cada momento sanaba las grietas de mi pasado, escucharte era motivo de admiración, querer verte crecer y acompañarte en eso que soñabas era asombroso porque sentía que sabias que querías y las cosas que habías hecho.

Sin embargo, como aquel juego del destino y una jugada que no resulta tan buena, llega el momento en el que tenías que irte, ese día me preguntaba como logre llegar a eso, mi corazón se sentía apachurrado y estaba sintiendo que contigo se estaba yendo una parte que estaba muy feliz, estábamos dispuestos a que aquella distancia no fuera una mala jugada, sabotearlo hacia parte del plan y aunque logramos maravillarnos varios meses, la jugada del destino, los días sin contacto y la jugada de no tenernos cerca, permitió alejarnos, sostenernos era algo sin sentido en medio de todos nuestros proyectos.

Me dolió, me dolió no tenerte, varios días me levantaba con la felicidad de quererte llamar y contarte que todo aquello que alguna vez te conté lo estaba cumpliendo, quería hablar contigo de todo aquello que me hacía feliz o triste. Sin embargo, con el tiempo las llamadas fueron pocas y la emoción se fue desvaneciendo. No te culpo, no todas las historias duran para siempre, muchas veces simplemente se acaban y no porque queramos sino simplemente nuestros caminos cambian y nos hacen tomar nuevos caminos.

Hoy decidí escribir esta historia porque quiero agradecerte todos aquellos momentos que pudiste otorgarle a mi vida, gracias por darme la oportunidad de sonreírle al amor, tengo momentos únicos que no olvidare, gracias por darme la oportunidad de sentirme elegida y querida, gracias por calmar mis ansiedades o miedos, volver a mi y hablarme con honestidad para darme esa seguridad que muchos no supieron darme, gracias por darme la oportunidad de expresarme, ser tan loca, tierna o cursi, gracias por ayudarme a entender que una persona como yo si merecía amor aunque por 25 años no lo haya creído, gracias por admirarme, darme ideas, animo y sonreír con mis sueños. Gracias por darme la oportunidad de conocerte, sentir tu ternura, reír con tus chistes, ver fotografías de las cosas que hacías y soñabas, gracias por tus sonrisas, tus palabras que están marcadas en mi cabeza, gracias por tu manera tan inteligente y admirable de ser.

Serás la historia más marcada de mi vida, es por eso que siempre te agradeceré. Y como diría Gustavo Cerati: “Esa fue la promesa, ahí voy a estar aunque ya no estemos juntos, que me importa que no sea conmigo, yo siempre voy a querer que seas feliz, recordarte y sonreír es mi homenaje, es lo mínimo que debo a esos momentos en que me hiciste bien, en que me hiciste feliz, podría quedarme abrazado a la tristeza de haberte perdido, sin embargo prefiero sonreír por tener la suerte de que alguna vez hayas estado a mi lado aunque sea otra respiración la que te empañe el cuello y no sea mi almohada donde descansen tus sueños yo te quiero ver bien porque lo bueno que me diste mientras las cosas funcionaron es mucho más fuerte que lo triste que fue todo cuando dejo de funcionar, hay voy a estar aunque no hablemos, esa fue la promesa cuando te dije te quiero para siempre no fue para atarte a mí, fue para que entendieses que tenias la libertad de irte y a pesar de eso te iba a querer igual, mi amor por voz nunca fue una jaula, al contrario siempre supe que si algún día te sentías encerrada iba a ser yo quien te abriera la puerta pajarito”

En agradecimiento y en memoria de el guapo.

En recordatorio del amor que merezco y el que siempre debí elegir.

Todos aquellos momentos donde nos encontramos pero no supe estar

Muchas veces no te das cuentas de todas aquellas maneras en las que el universo, destino o quizás un dios resulta acercándote a las personas. Contigo fue en twitter y que ironías de la vida saber que ni de esta aplicación estaba atenta, supongo que fue… El pequeño momento donde supimos encontrarnos.

Te vi en aquella foto y quede cegada con aquella belleza que tenías, para mí era fácil ver aquella foto, hablar contigo por medio de una pantalla y quitarme la idea que de alguna manera iba a conocerte, tocarte o tenerte cerca.

Ironías del destino es pensar que de algún modo nuestra terquedad, nuestra manera impulsiva de ser nos llevó a encontrarnos, y aunque para ese entonces tenías otros brazos que te abrazaban debo decir que al ver tus ojos en persona quede encantada. Quien iba a llegar a pensar que después de eso nuestra misma terquedad nos llevarían a esos momentos donde nos encontramos.

Poco sabia de ti, pero aquel día que pude besarte sentí como latía mi corazón y como de alguna manera mi energía y feromona no me ayudaba porque me ponías nerviosa, sin embargo en medio de mis miedos y una cabeza destruida solo basto un par de semanas y un par de noches junto a ti para que por medio de una frase de desespero no supiera estar.  

Pasaron unos años, te seguía viendo a través de la pantalla, seguía aun cegada por tu belleza y trataba de preguntarme que hubiera pasado si para ese momento donde supimos encontrarnos hubiera sabido estar y no le hubiera hecho caso a esa frase que marco el final. Sin embargo en medio de tus fotos, videos e historias estaba segura que te encontrabas feliz y eso para mí eso tranquilidad.

Lo que menos iba a esperarme es que después de todo este tiempo viéndote en la distancia se nos ocurriría nuevamente por terquedad e impulso vernos a tomarnos una cerveza; me encontraba nerviosa debo decir, no quería que nuevamente  la energía o la feromona me fallara e hiciera de mí un conjunto de pasiones imaginando nuevamente tus besos. Sin embargo en medio de todo aquello por cosas del destino, dios, el universo o terquedad tuve la posibilidad de volver a sentir tu cuerpo. Me encontraba feliz,  debo decir que esta vez estaba conociendo mucho más de ti, y aunque muchas de nuestras ideas eran diferentes me gustaba escucharte, era interesante ver como podías hablar de política y después de eso hablar acerca del amor que le tenías a la música.

Era un momento hermoso para volvernos a encontrar, sin embargo en medio de todo esto llego a ti el pasado, ese que yo conocía por todos esos años que vi pasar por mi pantalla, déjame decirte que sentí mucho miedo, sentía que había visto tantos momentos felices de tu pasado que una parte de mi sentía que querías volver a él y yo en medio de mi cobardía empecé a escuchar precisamente lo que temía pero jamás te hice saber que de alguna manera hace unos años sentía cosas por ti y en ese momento ya no sabía cómo decirte que una parte de mi anhelaba que pudieras escogerme frente a tu pasado.

Y gracias a mi cobardía cada vez más escuchaba como de alguna manera el pasado que tenías y que estaba volviendo a ti te agradaba porque te había hecho feliz. Maldita cobardía que no me dejaba gritarte que contigo me estaba sintiendo bien y que hace unos años me ponías nerviosa y que al besarte mi mente se llenaba de gratitud y fue por aquella cobardía que un día sin pensarlo en medio de mi inseguridad, en medio de mi caos porque me gustabas y en medio de estar nuevamente con una frase no supe estar.  

Recordare y lamentare todos aquellos momentos donde nos supimos encontrar y no supe estar

Quiero liberarme

Por todas aquellas veces que evite verme al espejo, por todas aquellas veces que deje de colocarme esa prenda que tanto me gustaba, por todas aquellas veces en el que deje de hacer el amor o apagaba la luz para que no pudieran ver mi cuerpo, por todas aquellas veces en las que no quise tocar mi cuerpo porque me daba asco aquellas partes que no eran perfectas, por todas aquellas veces que deje de ir a reuniones, deje de tener amigos o deje ir oportunidades laborales solo porque sentía que mi cuerpo no lo merecía, por todas aquellas veces que no subí esa foto o todas aquellas veces donde borre esa foto porque sentía que no estaba lo suficientemente perfecta, por todas aquellas veces que no disfrute la vida porque debía ponerme un vestido de baño o quitarme el maquillaje, por todas aquellas veces que pensé que no merecía el amor, el éxito o sueños porque no tenía el cuerpo perfecto, por todas aquellas veces que me miraba lloraba y me odiaba por el reflejo que veía, por todas aquellas veces que estuve con hombres que no me apreciaban solo porque buscaba su aprobación de mi belleza, por todas aquellas veces que deje que me hicieran daño porque tenía esta pelea constante con mi belleza y pensaba no merecer algo mejor, por todas aquellas veces donde quise acabar con mi vida porque sentía que nunca iba hacer suficiente, por todas aquellas veces que estuve encerrada en un baño mientras vomitaba sangre y me sentía culpable por aquel bocado de comida, por todas aquellas veces que estuve mil horas en el gimnasio sin comer, por todas aquellas veces que me media y pesaba cada parte de mi cuerpo varias veces en el día, por todas aquellas veces que grite en silencio.


Por todas esas veces donde fui mi peor enemiga y por todas aquellas veces donde nunca supe darme lo que merecía o el valor que tenía, quiero liberarme, gritar, llorar y salir corriendo mientras hago los pases conmigo, donde dejo de sentirme culpable por como soy y por cómo me veo.


QUIERO LIBERARME de aquella guerra que tuve conmigo por tantos años, basta de hacer de mi vida momentos perdidos conmigo, mi entorno y mis sueños sin vivir mi vida con plenitud, QUIERO LIBERARME, entenderme, merecer y amarme, decirle a mi yo del pasado que no se permitió y vivió todo esto PERDONAME POR HACERTE DAÑO merecías y mereces algo mejor.

Las posibilidades de internarlo

Un día te conocí y sin entenderlo quería intentarlo, quería intentar un conversación donde entendiera tus gustos, tus miedos y aquello que te hacia feliz.
Un día sin entenderlo trate de verte en persona para entender tus gestos, tus gustos o inclusive conocer el tono tu voz y tu sonrisa.
Un día sin entenderlo quise conocer la suavidad de tu piel, el olor de tu cuerpo y sentir aquella respiración cerca de la mía.
Un día sin entenderlo empecé a notar tu distancia cortante y fría pero aun así sin entenderlo quería intentarlo.
Un día sin entenderlo me llene de valentía y terquedad, aún te seguía hablando y aún seguía con la idea de verte porque quería intentarlo.
Un día sin entenderlo empecé a llenarme de preguntas y angustias pero empecé a creer en tus palabras porque quería internarlo.
Un día sin entenderlo tuve la valentía de ir a verte, tomar todo mi tiempo para agentarte, esperarte y conocerte porque quería intentarlo.
Un día sin entenderlo, estuve sentada por horas esperando que llegaras y justificando el retraso de tu llegada porque quería intentarlo.
Un día sin entenderlo, vuelvo al mismo bar y con mucha emoción espero por horas nuevamente tu llegada porque quería intentarlo.
Un día sin entenderlo, después de varias horas, de un par de lágrimas y después de preguntarme que había hecho mal te envió un mensaje porque quería intentarlo.
Un día sin entenderlo, entiendo que aunque haya un montón de posibilidades de internarlo es algo que no sucederá y aunque me quede con un montón de intentos debo reconocer que tú no los verás.

SOY AQUELLA

Soy una persona de fallidos intentos en el amor, una persona que ha amado mucho y ha llorado mucho,
Soy una persona que vio a su madre llorar mientras juraba amar a un hombre y vio a su padre no tener emoción alguna,
Soy una persona que creció bajo la influencia de las películas románticas, canciones de dedicatorias y poesía romántica,
Soy una persona tímida, callada y sin el conocimiento de cómo conquistar o como es un amor correcto,
Soy una persona que entro en el mundo del amor con dolor, daño, heridas y muchas preguntas pero que siempre juro que eso era parte de ese mundo,
Soy una persona que ha escrito bastante, ha tenido miles de inspiraciones, su poesía, escritos y pequeñas frases han contado aquellos desaciertos del amor,
Soy una persona que juro no entrar nuevamente en el mundo del amor, evitar los apegos, el amor a largo plazo y aquella poesía que conocía desde chiquita,
Soy una persona que trato de ser fuerte, negar la idea loca del amor y todo lo que la enamoraba en todas aquellas historias que veía y escribía,
Soy una persona que nunca entendió las distancias, los malos tratos o los amores pasajeros que solo buscaban pasarla bien,
Soy una persona que nunca supo escoger sus amores, fueron distantes, dañinos y malos,
Soy una persona que nunca supo expresar sus sentimientos en todas aquellas relaciones, fingir y aguantar eran parte de todo aquello que solo sabía ofrecer,
Soy una persona que reconoce el dolor de sus relaciones, lo nefastas que eran y todo aquel daño que supieron causar,
Soy aquella que supo amar con todo aquello que tiene, sus escritos, sus poemas, su cursilería y su manera poética de amar
Soy aquella que supo reconocer que quiere amar de esa manera tan cursi y dulce, sin limitaciones, sin distancias, sin daños y sin diferentes caras,
Soy aquella que reconoce el poder de ser fuerte, pero reconoce se dulzura a todos aquellos amores que tienen alas, bailan en la calle, cantan canciones y se hacen bien,
Soy aquella que aunque hoy no tenga amores, se juró que aquel próximo que llegue jamás será como todos aquellos amores distantes y de malas elecciones, será aquel amor con el que se permitirá ser con todos los contextos del amor.
Porque aquella que soy, supo que su versión de enamorada sería lo mejor que le podía pasar a una persona y es por eso que espero que aquella versión de alguien tambien esté dispuesto a explotar de amor.

FUIMOS UN CONJUNTO DE CASUALIDADES

Creo en la hermosa casualidad que hizo que nos encontráramos aunque haya sido decisión de nosotros juntarnos.
Creo en la hermosa casualidad porque aquel día hubiéramos escogido otro camino pero decidimos ir por el mismo camino, creo en la casualidad que hizo que nos juntáramos a pesar de estar al rededor de varias personas, creo en la casualidad de tener la valentía para decirnos si, sin miedos, sin peros y con el entusiasmo de juntarnos, creo en la casualidad de nuestra conexión y cómo sin pensarlo seguimos arriesgando y conectando a pesar de nuestra distancia y de aquellos días donde teníamos solamente un plan.
Creo en la casualidad de cómo sin saberlo resultamos más habladores que los demás y enviar esos mensajes sin límites no llegaban a ser suficientes, creo en la casualidad de tener gustos que nos entusiasmaban, compartíamos y soñábamos, creo en la plena casualidad de todas aquellas ocurrencias que pasaban por nuestra cabeza y la manera que nos hacían reír, creo en la casualidad de todas esas veces donde supimos ser y no nos quedamos con el miedo de mostrar lo que éramos, creo en la plena casualidad de todos aquellos momentos donde nos contamos nuestros miedos y secretos más oscuros, creo en casualidad de todos aquellos momentos donde compartimos y fuimos nosotros, creo en la casualidad donde supimos sacar nuestras sonrisas, gestos y sonrisas que juramos decir que no teníamos, creo en la hermosa casualidad de toparnos y tener la valentía para elegirnos porque aunque decidimos estar el uno con el otro, todas aquellas hermosas y pequeñas casualidades hicieron que fuéramos una de las cosas más hermosas, sanas y bellas.
Ese día nos elegimos y todo el universo conspiró para que supiéramos ser en ese pequeño tiempo donde tuvimos la casualidad de compartir nuestras vidas.