En una de las crisis de la protagonista de mi película favorita, ella le dice a su amiga:
“Me he comportado como un adolescente, termino con un chico y salgo con otro, no me he tomado ni una semana para estar conmigo”
Comer, rezar y amar
Y pues sí, esa frase marco mi vida por mucho tiempo porque desde que tengo 16 años y empezó mi vida amorosa me he atormentado y maltratado con tal de tener una relación, desde muy pequeña todo mi círculo social ya había tenido un romance y yo escasamente había logrado salir con un chico.
Así que empezó esa batalla gigantesca, andaba de arrebatada y como fuera me iba a la aventura de estar con un chico y debo decir que a mis 26 años en un 90% todas fueron un fracaso. Siempre busque ser todo aquello que no era y al ser así claramente llegaba un punto donde me volvía loca o volvía loco al otro porque nunca llegaba a estar conforme y bueno por fácil acceso y esto de vivir a lo loca debo decir que siempre trataba de escoger a hombres un poco patanes, macho alfa y egocéntricos.
Hace dos años decidí salir de los desórdenes alimenticios los cuales fueron realmente latentes porque una vez más quería ser perfecta para ganarme un hombre y tener pareja; pero en aquel proceso al tener tantos altibajos, conocimiento de mi misma e inclusive una enseñanza del pasado que nunca quise ver, decidí estar por un momento sola, no quería estar con nadie que emocionalmente me desgastara en una situación donde ya estaba desgastada, no quería aparentar más, luchar causas que no eran y sobre todo por primera vez quería colocar limites que me ayudaran a tener relaciones que me permitieran paz.
¿Pero a donde quiero llegar con esto? Bueno por muchos meses decidí estar sola y aunque no fue fácil, debo decir que por fin tuve una semana para estar conmigo. Tuve muchos años buscando por algún motivo el éxito de una pareja porque de no tenerla sería una persona sin éxito independientemente de todas las cosas asombrosas que tengo encima, dure mucho tiempo tratando de perfeccionar la mujer que era tratando tener estándares que jamás iba a cumplir porque a la final, yo y solamente yo era Ivonne porque después de todo este alboroto de comprender que era necesario estar sola, que no se iba a definir mi éxito por la pareja que tenga a mi lado, que no debo modificarme o adaptarme a nadie y sobre todo no es necesario tener pareja. Aprendí a conocerme estos años me, he decidido con quien estar, como estar y hasta donde llegar, sin dificultarme la vida.
Creo que muchas veces cargamos con es vara de éxito por tener pareja, cargamos tanto esto que nos lanzamos a relaciones con mucha dificultad, andamos jugando a seleccionar parejas como si fueran un producto en el supermercado y muchos han dejado de lado su esencia sin importar que pase por solo cargar el éxito de tener pareja cuando tenemos muchas cosas por las cuales sentirnos exitosos y felices.
Hoy no digo que no quiero amar, claramente soy una persona amorosa, sería el tipo de persona que bailaría en la calle, haría pucheros y cantaría bajo la lluvia con una cerveza, solo me quitare la vara de tener una relación, no es una necesidad, es un gusto; no es un éxito, es un momento y no es una compañía porque le puedo asegurar que cuando tú te tomas así sea una semana para estar con usted se dará cuenta que usted también puede ser compañía.
Y aunque para mi es difícil reconocer esto, hoy quiero compartirlo contigo porque muchas veces he visto como todos nos frustramos, aguantamos y andábamos en una constante búsqueda de una relación porque creemos que es de algo esencial, dejando de lado todo esto que nos da pasión, felicidad y paz.
Ten plenitud que en su momento claro que llegara esa persona que te lleve a conocer el amor con todas las cosas hermosas que tiene pero no lo veas como algo necesario, algo esencial y mucho menos te desesperes por encontrarlo, allí afuera tienes un mundo hermoso.
Después de tomarte más de una semana estando contigo, aprenderás el significado del amor y sabrás amar intensamente cuando sea el momento adecuado.