La crespa de mis días y de mi vida, la crespa que cada mañana veo en el espejo y con la que estoy todo el tiempo, todas las 24 horas del día, aquella crespa llamada Ivonne y aquella crespa que escribe este texto.
Hoy no estaba muy segura de escribir esto, sin embargo con el tiempo he comprendido que muchas de las cosas que hago en mi vida tampoco las he hecho muy segura pero ya sea por locura, por ataque, por impulsividad o simplemente maricada resulto haciéndolas; por eso hoy me dio ese arrebato de estar escribiendo todo aquello que nunca confesé pero que a la final es algo que me ha marcado en los últimos años, si usted se ha permitido leerme antes de este texto se dará cuenta que todo el tiempo ando recalcando que el amor es lo más importante y el romanticismo es algo que debo hacer todo el tiempo, siempre ando apoyando el amort con todas esas cosas libres que tienen, sin embargo he de decirles que no siempre me ha ido bien en el amort, claro esta, lo he disfrutado como nunca, las pocas relaciones con su largo o corto tiempo han sido un recuerdo tan bello que siempre que vuelvo atrás resulto riéndome de alguna estupidez que resulte haciendo con ese hombre, pero no todo es tan bello, de todas aquellas relaciones siempre quedo algo que se va desvaneciendo , y con el tiempo ni tu te das cuenta que ya no existen y que es algo que querías hacer o que era parte de tu personalidad pero ya no esta. Y bueno ¿A que voy con todo esto?.
Pues amigos míos acá donde ustedes me han leído mis textos debo decirles que le huyo todo el tiempo a eso llamado amort, claro que me atrevo a meterme con las personas que me atraen o me gustan, siempre meto la cabeza a todo aquello que siento, sin pensarlo, sin embargo con el tiempo me he dado cuenta las maneras donde me auto saboteo por miedo al dolor o simplemente por miedo a la felicidad, cada que siento que alguien es el indicado para compartir mi tiempo entro con mucha adrenalina, con mucha felicidad e inclusive con mucha pasión, pero en aquel momento también entro en el bloqueo de mis emociones y debajo de un tapete escondo aquello emotivo que la crespa de mi vida tiene; si usted ha pertenecido a mi circulo social cercano o quizás me ha visto con alguno de ellos notara que soy una persona que habla por los codos contando todas aquellas cosas que me pasan en mi vida, todos aquellos sueños, todas aquellas pasiones, acaricio todo el tiempo, soy romántica cada mañana o noche y siempre soy tierna, el cariño es algo que amo, muchas veces requiero una caricia y busco ser débil porque en el fondo cualquier cosa me lastima, el rechazo, la braveza, la partida de las personas, las preguntas sin contestar puede llegar a sacar en mi todas aquellas emociones débiles que piden a gritos ayuda y atención y a todo eso súmele que mis expresiones corporales que son muy notables, no hay acto o palabra que haga sin expresión.
A pesar de esto soy una persona totalmente diferente cuando me junto con alguien emocionalmente o sexualmente, me transformo, soy una persona ruda, callada, seria, poco cariñosa y hasta despegada, en conclusión… una pendeja, ¿por qué pendeja? porque de eso no se trata, a lo largo que he ido analizando aquellas situaciones y vuelvo a tras donde ellos me dieron esa oportunidad de ser y ellos fueron así, me arrepiento de haber tenido aquella pared en el medio, aquella que muestra una personalidad totalmente diferente a la que llego a poseer, pero se los juro que en esos momentos no me había dado cuenta de aquel auto sabotaje que tenía, lo peor de todo es que después de que pasa el tiempo y me los vuelvo a encontrar suelo ser la que realmente soy y los dos nos damos cuenta de aquello, lo cual me hace arrepentirme mucho más porque hubo sujetos de los cuales si disfrutaba mucho su compañía y me hubiera gustado que ellos conocieran esa crespa de mi vida.
¿Pero porque escribo todo esto? porque creo que a lo largo nos dañamos, supongo que muchas veces ni nos damos cuenta y al igual que yo andamos profesando amor pero quizás más de uno nos hemos saboteado en ese asunto, hasta hace unas semanas me di cuenta de esto y no saben todos momentos que vinieron a mi cabeza donde fui una persona «ruda» con aquellos que me gustaban, que pendejada, quizás ahora no me servirá mucho llorar sobre la leche derramada, pero de algo si estoy segura, y es que al escribir esto me permitiré caer en cuenta el auto sabotaje que me doy y con esto también le quiero preguntar: ¿usted al igual que yo también se sabotea en cuestiones del amor aunque siempre dice que quiere enamorarse?
No sea pendejo al igual que yo y aprendamos a quitar esa pared estúpida que no nos llevará a nada…